¿Y si nos perdonamos?

Has llegado hasta aquí durante todo este tiempo, estás cansado, exhausto, agotado. Tu cabeza no ha parado de dar vueltas ni un segundo y eso te mata, porque sabes, que no podrías aguantar otro año más así, seria mortal. Aunque creías que te estabas curando, no era así. No puedes hacer un cálculo de las veces en que lo has pensado, en las veces en lo que te lo has quitado rápido de la cabeza, no quieres saber, las veces en que has soñado con perdonarla. Aunque te duela el alma, aunque el corazón esté con heridas que no pueden cicatrizar. Es una opción, quizás es la última bala que te queda, porque anteriormente, has hecho todo lo que has podido para quitártela de encima, primero la llamaste un amor toxico, porque creíste que, haciéndolo, su poder disminuiría, la ahuyentarías y tú te convencerías, que tu cabeza formaría una visión distorsionada de ella y poco a poco la soltarías, pero no ocurrió, solo fue espejismo que duro unos quince días. Luego intentaste desbingüarte de ella, quitártela de dentro y si tenías que abrirte el pecho y sacarla con tus propias manos, no lo dudarías ni un segundo.

Intentaste buscarte a otras chicas en Tinder, también en las noches locas, que la borrasen con la mayor rapidez posible, pero todas fracasaron, desde el primer minuto, porque su fuerza era tan descomunal, que, con sólo un recuerdo de uno de esos momentos vividos, bastaba para derrotar a esos amores de poca monta. Fueron decenas las que pasaron, por tu cama, por tu boca, por tus brazos, algunas fueron amantes una temporada, con otras te ilusionaste sólo con hablar por teléfono y algunas te besaron cuando menos te lo esperabas, pero, aun así, no lo consiguieron, eran amores demasiado débiles, demasiados predecibles.

Querías que llegase el momento de volverla a ver, de volveros a encontrar, pero eso en el fondo, te daba pánico, porque no sabías cómo iba a reaccionar, si una vez más pisaría tu orgullo, si su soberbia lo invadiría todo y te dejaría en forma de figura pequeñita de cera. También te aterraba el hecho de verla con otro, con el que consiguió la felicidad, cuando fue a ti hace unos meses, al que le decía lo mismo. Eso era lo que realmente te aterraba, que fueses sustituido, que encontrase a alguien que sea más que tú, que aquellas palabras que resonaron contra el cielo en su momento, se las llevase el viento sin apenas esfuerzo.

Y aun así, esperabas ansioso una llamada suya, un gesto de contacto antes, porque como la tienes bloqueada, la única forma que tiene de hacerlo, es mediante otras personas, que juegan un papel discreto pero súper importante, y que sin enteraros casi, hicieron lo que los dos no os atrevisteis, y lo poco que hicisteis para iros acercado poco a poco, es gracias a esta persona que ha sabido enlazaros casi sin enteraros.

Y después de todo este largo camino, no la has olvidado y ella a ti tampoco, porque, aunque no lo sepas a ciencia cierta, lo sientes en los movimientos que has estado haciendo estos últimos meses, en los que sabias, que ella, no había perdido ni un ápice de todo los que hiciste. Sabía a la perfección, que estuviste con todas esa chicas, que las ligaste, que viajaste por todos esos países y todas esas cosas que has escrito sin que nadie lo sepa, son para ella. Por eso ha estado vigilante, como tú con ella, durante todo este proceso. Pero es lógico, viviste con ella una historia tan bonita, que esos momentos no se olvidan tan fácilmente por ambas partes y siempre queda algo.

Y con el paso del tiempo nada cambió, porque cada vez que sabias algo nuevo de su vida, un nudo enorme se ponía en tu estómago y entonces te dabas cuenta, que nada había muerto, solamente estaba dormido. Pues por eso, decides dar el paso más importante desde que todo saltó por los aires, por eso decides perdonarla. Por dentro tienes un sinfín de sentimientos encontrados, por una parte, no quieres hacerlo, porque tu orgullo puede salir mal parado y ya no tienes ganas de arrastrarte por nadie, porque lo que más temes, es que te vuelva a hacer daño y eso sería mortal, para tu corazón y tu cabeza, que no encontraron remedio durante todos estos meses. Es en este momento. cuando te tienes que preguntar si ella siente lo mismo, si ha pasado por lo mismo que tú, si su cabeza ha saltado por los aires y su corazón late de distinta forma cuando ve una foto tuya y si te haces esa pregunta una vez más, verás que quizás sí, porque si no, ¿porque ha estado buscándote todo este tiempo?, hay más hombres, más situaciones, más amores y sin embargo ahí está, otra vez cerca de ti y si eso es así, entonces perdónala y ella quizás te perdone a ti.

Perdónala por Dios, pero en esta ocasión que sea distinto a la primera vez, en la que tus ansias por poseerla hicieron que ella escapase, déjala que entre en tu vida cuando ella quiera, que se vaya de la misma manera, que se acerque a ti cuando sienta frío y déjala ir cuando se aburra a tu lado, dale el cobijo cuando te lo pide y no seas duro con ella, sino tiene el valor para dar ese paso que tú le pides insistentemente. Déjala que actué según marca su corazón, que muchas veces, no lo hará de la misma forma que el tuyo. Sólo así podréis perdonaros de verdad, curaros de una vez por todas y quién sabe, si ahora esa historia vuestra si puede funcionar, porque lo que estaba claro, que aunque vivisteis cosas maravillosas juntos, no se sabe porque, lo vuestro no se dio por alguna razón y a lo mejor, hoy o mañana, si es ese día. Así que, hoy tienes que hacer el esfuerzo de perdonarla y ella que te perdone a ti, porque está claro, que a este momento se llegó por parte de los dos y ambos sois culpables. Al principio será difícil, mucho rencor, muchas cosas que echarse en cara y sobretodo mucha desconfianza, pánico de volveros haceros daño, sin querer al principio y queriendo al final.  No se puede caer otra vez en eso, porque así fue el camino hasta llegar aquí y a ningún sitio ha llevado.

Si ella te ha seguido todo este camino, es porque siente algo especial, le sobraron motivos para soltarte, para dejarte por otro, para olvidarse de ti y pasar página y si no lo hizo, fue porque siente lo mismo que tú sientes por ella. A veces, las cosas no se dan en un momento, eso no quiere decir que no se den dos calles más arriba, muchas veces queremos el mundo y lo queremos ahora, eso suele traer malas pasadas y te atragantas con tanta facilidad que casi no respiras.

Los vagos dicen que los trenes solo pasan una vez, eso no es cierto, pasan decenas de veces, que no quieras subirte es cosa tuya, pero no le eches la culpa a los demás de tus fracasos

Y aunque te preguntas porque lo vuestro acabo tan mal, sabes que tienes la respuesta dentro, acabó así, porque era tan inmensamente grande, que aquella explosión de emociones, de pasión, de sentimientos, los destruyo todo, incluido a vosotros. Fue un choque de trenes cargados de bombas y todo saltó por los aires, pero eso no quiere decir, que hoy más relajados, podáis volver a sentir lo mismo, pero para eso, hay primero que perdonarse.

Tampoco se puede obsesionar uno con volver al comienzo de la historia, porque quizás continuéis, pero no como una historia de amor, sino de amistad y este sentimiento, es una de las formas más bonitas que tiene el amor. En la amistad, los celos, la desconfianza o la  infidelidad se miden con otros termómetros, se sienten de otra forma, todo es más fácil de perdonar. Con la amistad, podéis ser cómplices, contaros vuestros secretos, vuestros nuevos amores, vuestros temores y al final, se está tan cerca como con un beso.

Y esto que haces, no es más que enfrentarte a tus fantasmas, al mayor de tus miedos, que tiene forma de mujer escurridiza que no puedes expulsar de ti. Pero tienes que hacerlo, porque si no, no avanzas, te quedas estático, siempre pensado en lo que fue, pero ni un solo pensamiento de lo que será, por lo que tienes que romper con esto de una vez. Hay que perdonarse, ella y tú, al fin será una liberación. No hay nada de malo en dar el brazo a torcer, en recapacitar y asumir la culpa que uno tiene. ES la parte más bonita de una historia que agoniza desde hace tiempo y que ya nada vale, es el momento de reanimarla, de darle luz a todo este camino de oscuridad.

Y aun así, en el último momento antes de hacerlo, un temor enorme se apodera de ti, es un momento de duda, en el que tienes miedo a que ella no lo entiende y no quiera y si esto ocurre, sabes que te quedarás desnudo un vez más, derrotado antes de comenzar la gran batalla. Pero ya no hay marcha atrás, tienes el precipicio delante de ti y solamente tienes una opción: saltar.

Olvídate de todo lo malo, tienes que dar el paso más difícil, el de eliminar todo ese raro resentimiento que se posó en ti casi sin darte cuenta, desde que os separasteis, esa extraña emoción que tiñe de negro cada recuerdo de ella, incluso hasta los buenos y que hace que se te calienta la cabeza en una décima de segundo. Si se consigue quitar esta emoción de encima y que es lo más difícil de este proceso, puerta abierta para el perdón.

Así que desde aquí te lo pido, por todos esos besos que nos dimos en el sofá viejo de tu casa, por ese momento mágico en el que el tiempo se paró mientras nuestras manos se acariciaban, por todas esas conversaciones hasta las tantas que jamás se borrarán, te lo imploro de rodillas si hace falta ¿porqué de una vez por todas, no nos perdonamos?

Camción para escuchar en bucle: Sloom – Of Monsters and Men

Jordi Cicely

 

 

4 comentarios sobre “¿Y si nos perdonamos?

  1. Dios es el que perdona a quien merece ser perdonado, el resto de los mortales debemos olvidar todo y seguir adelante, sin contactos de ningún tipo que lo único que hacen es impedir que el duelo que tanto ha costado en su momento superar llegue a su fin…no hay vuelta atrás, hay que fijar la vista en el horizonte, dejarse deslumbrar por la puesta de sol, sonreír y comenzar a caminar, nada más…

  2. Siempre he pensado cómo una simple palabra cambia tanto las cosas…. Perdón. Seis letras con un poder asombroso!! Pero muy difíciles de pronunciar.
    Me encanta Jordi. 😉😘

  3. Nos enseñan desde pequeños a pedir por favor , gracias y también perdón.
    Es muy difícil reconocer los errores y más cuando son los de uno mismo.Pero por suerte el pronunciar esta palabra puede hacer que tu vida cambie radicalmente. En temas del corazón (y la mayor parte de las veces por orgullo propio) podemos estar perdiendo a esa persona especial ,única e irrepetible. ..asique enhorabuena por todos aquellos que pedimos y piden PERDÓN

  4. Jordi! Tus experiencias vitales dan giros tan inesperados como emocionantes. Te has quitado la venda de los ojos, has enterrado el hacha de guerra y agitas con fuerza la bandera blanca de la comprensión y el perdón. Algo que te deja más cerca del reencuentro, un deseo que late en tu interior, imparable, y te llena de vida y de esperanzas.

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