Amor en Tinder

En estos tiempos convulsos que nos han tocado vivir, el amor como todas las cosas que conocemos, ha sufrido un cambio transcendental. Necios seriamos si pensásemos que el mayor de todos los sentimientos, seguirá igual que en los tiempos de los romances caballerescos. En esta época, el amor de Romeo y Julieta no sería tan trágico, el de Lennon y Yoko Ono no tendría unos tintes tan artísticos e incluso el de Rimbaud y Verlaine no sería tan destructivo, más que nada, porque este sentimiento, corre ahora a velocidades de vértigo por fibra óptica y casi no hay tiempo para pararse con nada.

Cuando das el primer paso a adentrarte en las nuevas formas de amor, que se han creado en este siglo tan raro, como es el XXI y entras definitivamente en Tinder o POF, es porque las cosas no van del todo bien. Estas dos aplicaciones son las celestinas de millones de personas en todo el mundo y el escudo que se utiliza para combatir la soledad, en la que todos alguna vez en nuestras vidas, viviremos al menos una vez.

Hay quienes piensan, que en Tinder el amor será eterno y real como los que se vivían en el siglo pasado, pero pocas veces esto ocurre, más bien, es un amor de apenas unas citas, para calmar esa soledad que se cierne sobre nosotros una noche de sábado y una tarde de domingo. Y aunque en un  principio, daba un poco de vergüenza que te viesen en estos lugares oscuros, convertidos en escaparates de compañía ocasional y envueltos en una idea de sexo rápido y fácil, el tiempo, ese remedio que todo lo cura, hizo de esta forma de amar, la principal de millones de almas en todo el mundo como las nuestras, estas mismas, que tienen los mismos miedos y angustias que nos asolan a cada uno de nosotros.

En Tinder la cosa va rápida, no valen ni preámbulos, ni preliminares, a veces tan necesarios para crear un ambiente idóneo y comenzar una bonita historia en las quedadas reales, cara a cara de hace no tantos años. Adentrarse en Tinder, es hacerlo en un mundo nuevo, lleno de emociones y sentimientos encontrados, donde todo tiene la duración de un suspiro, de un me gusta o una conversación de ¿Hola, como estas?, porque muchas veces, ahí queda todo. Ya no hay sitio para esos encuentros en bares y pubs, donde le clavabas la mirada a esa persona que te gustó nada más entrar y esta si le gustabas, te respondía con la misma moneda. En Tinder nadie se siente especial, todo se resume en un Match y después si quieres, ahí puede empezar todo lo demás, en este lugar no hay cabida para las amigas de esa chica que te volvía loco y que te conseguían su teléfono, y si encima te enterabas de que ella ya tenía el tuyo, tu felicidad era máxima para un mes entero, esa sensación de sentirse especial para la otra persona, desaparece desde el primer contacto…

Los amores del Tinder, comienzan casi siempre como excusa para olvidarse de otro amores que han marcado nuestras vidas, para buscar rápido unos labios nuevos donde mojar los tuyos o una compañía para un polvo de una noche, pensando incrédulos, que esta noche de sexo borrará a esa persona que no puedes olvidar en los próximo meses, porque se ha ido o te ha dejado y tú te has quedado solo y roto. Sirve también para noches de conversaciones a flor de piel con desconocidos, pero que sin embargo, necesitas tanto como a tus mejores amigos, momentos en los que tener alguien que escuche tus penas  e incluso secretos, es más valioso que un tesoro. Estos amores, son cubos de basura de emociones que se revuelen en nuestro estómago y que siempre sacan más de alguna lagrima. Lo bueno que tienen, es que pocas veces, quedan marcados a fuego en nuestra memoria, sólo son una lista de citas olvidadas.

Los Hay que entran en Tinder para olvidarse de amores inolvidables, si haces eso, pierdes desde el momento que hablaste con la primera persona que está al otro lado. Las personas inolvidables que pasan por nuestras vidas, no las borra ni una ráfaga huracanada de aire capaz de tirar un árbol, estas personas mueren con nosotros.

A los amores del Tinder no se les puede preguntar eso de ¿Qué buscas?, es la pegunta que todos están deseando hacer y nadie se atreve, y si lo haces, todos responderán eso de “nada, no busco nada”, “lo que surja” o puede que no te hablen más. Luego esta otra gran pregunta, también casi prohibitiva y que muchos toman como una ofensa “¿Qué haces por aquí?” Para esta, hay una respuesta modelo que se repite una y otra vez, “Entré aquí porque me aburría, para perder el tiempo”. Ese tiempo que parece pararse en el mundo exterior y que Tinder tan bien sabe sincronizar, en definitiva Tinder es para los aburridos.

Pero entre el cielo más encapotado, a veces aparece un hueco por donde sale un débil rayo de sol. Por lo que también hay amores de Tinder que pueden marcar, con los que puedes pasar un momento inolvidable e incluso citas antológicas, conversaciones enriquecedoras que no tendrías ni con tus amigos del alma, pocas son, pero si buscas, lo encuentras, acaso ¿no nacen las flores en los vertederos?…

Mis últimas experiencias en Tinder y POF dejan un espacio para la esperanza y que te dice que hay vida más allá de la pantalla de tu teléfono. Lo que encontremos, muchas veces depende de lo que buscamos y casi siempre eso está escondido en nuestro subconsciente, no es más que lo que llevamos tapado en lo más hondo y no sabemos o queremos ver. Mis últimas vivencias en estas aplicaciones fueron más que bien, encontrando gente interesante, mágica, con luz y capaz de alegrarte una mañana gris y tremendamente lluviosa mientras se comparte un café. Al fin de cuentas, todos tenemos corazón y de vez en cuando necesitamos sacarlo a airear.

Tarde o temprano, alguna vez en nuestra vida, entraremos en Tinder o POF, aunque sea para calmar nuestra rabia después de discutir fuerte con nuestra pareja y encontrar alguien con quien tontear o incluso conocer en persona, para darle un escarmiento y sentirse bien con uno mismo, pero luego mal con tu conciencia, entraremos alguna vez, aunque sea para no sentirnos solos en una tarde aburrida en la que nadie tiene un plan, entraremos alguna vez, aunque sea para conocer a alguien y quedar esa noche de sábado y tener un plan seguro de acabar sintiendo el calor de su aliento al acercar su boca a la nuestra, pero también entraremos para conocer gente sin ninguna pretensión, que no sea más que tomar uno o mil cafés y que con el tiempo y por magia de esta vida, en lo que todo puede pasar, pueden convertirse en personas importantes en nuestras vidas. El azar siempre domina todo lo que hacemos y ahora, se ha instalado en las nuevas tecnologías.

El momento culminante y donde te das cuenta que la historia puede comenzar a caminar de verdad, es cuando estos amores de Tinder, pasan a ser parte de tu lista de WhatsApp, hay un antes y un después de este momento. Eso quiere decir que interesas y te interesa, lo que equivale en tiempos de antes que te diese su número de teléfono, que por aquella se guardaba bajo llave. El WhatsApp llega hasta donde no lo hizo Tinder, una vez abierta esta puerta, todo parece ir sobre ruedas, todo se estrecha mas y parece haber más confianza y cercanía, esa desconfianza del comienzo desaparece en este momento, sin duda, es aquí donde abren todas las quedadas posteriores, todos los cafés, los encuentros, los primeros besos, las cañas, las noches de fiestas o las conversaciones que nos traerán muy buenos momentos y con el tiempo bonitos recuerdos y donde alguno, será tan grande como los de la vida misma. Míticas son las conversaciones por WhatsApp hasta altas hora de la madrugada, con alguien que apenas conoces de nada, pero ha creado en ti una sensación maravillosa y lo sientes tan cerca, como si lo tuvieses acostado al lado tuyo.

Los más agoreros dicen, que Tinder es un reducto de solitarios corazones, cogiendo el testigo de  los chats de los primeros años de este siglo y nada bueno se encuentra, que no sea gente desvariada y adicta al sexo. Eso no es cierto, como en todo, hay lo bueno y lo malo. En Tinder hay espacio para nuevos amigos, amores tóxicos, que parecieron en un principio con una luz cegadora, relaciones que duran lo que dura esa sensación de soledad sobre uno, conversadores emocionales, confesores ocasionales, incluso hasta parejas eternas…cada uno escogemos lo que más nos apetece en ese momento, nosotros somos los únicos dueños de nuestras decisiones y quizás sí, Tinder ha prostituido el amor, pero siempre nos quedaran las canciones cálidas de Leonard Cohen y devolvernos una vez más la cordura.

Canción para escuchar en bucle: We Will Become Silhouettes – The Postal Service

Jordi Cicely

3 comentarios sobre “Amor en Tinder

  1. Toda puerta abierta para conocer gente nueva es una aventura hacia lo desconocido. Nadie sabe si será para siempre o para un momento, pero mientras dura, ese momento será eterno para nosotros. Grandes palabras, amigo.

  2. Sabes que yo soy una persona que le gusta conocer gente a través de chats, apps, páginas web… De hecho a ti te conocí así…. Y mira! No ha salido mal! Pero estoy de acuerdo contigo en que entrar en ese tipo de “sitios” para intentar olvidar, por despecho, por “aburrimiento” o simplemente porque necesitas desahogarte a veces no sale del todo bien.
    Yo creo que existen personas en este mundo que llegan a tu vida por algún motivo que desconoces, te tocan el alma y entonces no puedes, ni podrás olvidarlas jamás. Personalmente me ha ocurrido con dos personas, y a veces me paro a pensar si es por lo que pudo haber sido y no fué porque yo era una niña, si porque la necesidad de ver a esa persona o al menos recibir una mirada suya hace que te tranquilices… Pero tienes necesidad de esa o esas personas! Te enganchas, te vuelves adictos@ a ellas!! Y aunque el tiempo “todo lo cura”, o al menos eso creía yo… Esas personas siguen ahí! No me veo capaz de sacarlas de mi mundo.
    Vivir experiencias nuevas como las que comentas, conocer gente nueva, incluso lugares nuevos es enriquecedor para el alma. Pero no sé si a ti te ocurre, pero yo soy y seré incapaz de dejar ir a esas personas.
    Gracias por escribir, estas palabras que muchos pensamos. Cuídate mucho. 😉

  3. Aunque es un mundo ( y a parte) , el mundo cibernetico se abre como una vía alternativa para conocer a otras personas.
    Si bien es tildado de ” sitio de desesperados” ” lo que nadie quiere” ” o gente aburrida” he de decir en su defensa , que hay de todo.Por suerte ( o menos suerte) cuando te adentras en esa jungla virtual descubres un hábitat diferente ( incluso subrrealista) en el que el factor sopresa juega un papel importante y voilá!!!! aparece alguien normal con el que puedes mantener una conversación fluida y normal igual que si estuvieses tomando un café en una cafeteria.
    Que te puedes escudar para intentar olvidar a quien te dejo huella de por vida es cierto.Y quizás no logres eliminar totalmente a esa persona de tu vida, de tu pensamiento o de tu recuerdo…pero te ayuda a mitigar su ausencia.Y quizás con el tiempo a ir superando su falta….todo es posible.No hay que ser herméticos y dar una oportunidad ( incluso varias) y ver que hay gente que merece la pena
    Mil gracias de nuevo por tus sabias palabras 😊

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