Relatos

El tacto de las personas mágicas

Existen, pasan por nuestras vidas y entonces lo iluminan todo con una luz casi cegadora. Me habían hablado de ellas y a pesar de ello, no creía que existiesen realmente, luego lo viví en mis propias carnes y entonces, padecí su magia. Anteriormente, me encontré por el camino con otras dos o tres malas imitadoras y un amor tóxico, que también brillan de la misma manera en los comienzos. Las personas mágicas existen, pero es casi imposible divisarlas a lo lejos. Radian luz como un faro en un mar en calma, pero únicamente lo hacen cuando conectas con ellas y solo tú puedes verlo, porque no son de esa clase de seres que van extrapolando su magia para que los demás giren sus cabezas y se queden estupefactos ante tanto poder, para luego correr como si fuesen insectos a la luz de una farola. Ellas no actúan así, es más, creo que parte de su gran poder viene, del saber confundirse entre todos nosotros y solamente sacar sus cualidades cuando aparece esa Conexión Total que todos esperamos alguna vez.

Pero como todo lo que pasa en este mundo dualista nuestro, todo momento, todas las cosas, todas las situaciones, absolutamente todo, tiene su antítesis y el yin y el yang en el mundo emocional no podía faltar. Lo contrario a las personas mágicas, son las personas tóxicas y éstas también existen, de hecho, creo que, unas no podrían existir sin las otras, es decir, si no se pudiesen comparar entre sí.

Las personas mágicas aparecen cuando no estas pensado en ellas, no se buscan, no se esperan, simplemente aparecen cuando tú vibras al mismo nivel que ellas, os encontráis, es como un flechazo en un día aburrido en el que creías que nada iba a suceder. Pero una persona de este calibre, no tiene que ser forzosamente un amante, ni una pareja, puede ser también un amigo o simplemente una persona que pasa por tu vida con una función determinante y que tampoco pertenece al grupo de las amistades.  Son, en definitiva, gente que te acompaña y que crea atmósferas factibles a tomar grandes decisiones, sin apenas esfuerzo, que, sin ellas, pues no las tomarías o simplemente tardarías mucho en hacerlo.

En el amor, estas personas, iluminan mil veces más que el sol y aunque pueden asustar, porque no son muy comunes, en el momento de conectar, sabes que puedes confiar en ellas. Sin más preámbulos, las cogerías de la mano y te irías con ellas a cualquier lugar por muy lejos que estuviese, porque esa tranquilidad con la que ellas envuelven al resto, es más que suficiente para que tú confíes ciegamente. No necesitan esforzarse para agradar, no tienes que esforzarte para agradarlas a ellas. Lo hacen todo con una sencillez increíble, cualquier cosa común la pueden volver gigante. Es el contexto de todo lo que las rodea, lo que las hacen especiales, mágicas. Digamos, que con ellas todo se vuelve fácil y las complicaciones que existen son las mínimas. No necesitan nada más que su presencia para hacerte volver a creer, porque cuando te caes, ellas te levantan sin tocarte, solamente con una mirada, con una frase, con un gesto.

En cambio, las personas tóxicas, que en un comienzo pueden confundirse con las personas mágicas, pronto quedan desenmascaradas, ellas mismas lo harán, éstas son inmensamente más torpes que las mágicas y tarde o temprano caerán en sus errores, pero una cosa está clara, al comienzo son exactamente igual que las mágicas, salvo que nunca acaban de envolvernos con una atmósfera tan placentera como las anteriores y aunque si existe una tranquilidad, ésta es tensa, solo que ellas saben edulcorarla, con esos grandes momentos de subidón que vienen acompañados de unas grandes dosis de nostalgia al recordarlos y que hacen que te olvides de todo lo malo y que siempre es mucho más que lo bueno… Y al comienzo, aunque parece todo de color de rosa, pronto te das cuenta, que a cada paso que das todo son complicaciones, aparecen decenas de piedras en el camino que con una persona normal o mágica no existirían. Lo hacen, porque aquí es donde ellas te enganchan.

Las personas mágicas tienen una gran fuerza al comienzo del proceso, aunque su poder emocional no reside en eso, sino en que es todo mucho más lineal y pausado. Poco a poco las vas descubriendo y casi sin darte cuenta, van enseñándote su mundo al que caes rendido, porque ves que cada vez tenéis más cosas en común y encajáis a la perfección. No necesitan ese comienzo abrumador, solo necesitan tiempo para mostrarte todo su encanto. Si te tocan, quedas impregnado de su magia toda tu vida, solo necesitan hacerlo una vez, es más que suficiente para sentir ese poder para siembre y no olvidarlas jamás.

Las personas toxicas estarán repitiéndote una y otra vez, que no quieren hacerte daño, que es lo último que quieren, pero en estas frases queda patente el remordimiento de su conciencia de algo que ellos saben que va a pasar tarde o temprano, también puede ser su forma de coaccionarte cuando el daño aparezca. Aún así, su comportamiento es “comprensible”, ya que una persona tóxica, no es más que una persona dañada y éstas responden de la misma manera en que han sido tratadas. Una persona mágica jamás te dirá algo que pueda herirte intencionadamente, por la simple razón de que ellas ya no harán nada para hacerte daño, no necesitan introducirte un veneno maligno para que quedes enganchado, ni necesitan poner la venda antes de la herida. Simplemente cuando vean que pueden hacerte daño, se apartarán o cambiarán de camino, es así de fácil y sin darte cuenta en el momento, pero más adelante, verás que han elegido esa situación por tu bien, créanme que es así.

Una de las cosas más bonitas que tienen las personas mágicas, es que jamás se despiden de ti, porque la tendrás ahí siempre, contigo. Puede ser primero en forma de amante y terminar en forma de amigos o quizás al revés, aunque la perfección sería tenerla toda la vida de compañera o pareja, por el hecho de que pasar una vida juntos, a fin de cuentas, es aprender el uno del otro a cada instante. Todo lo contrario a la persona tóxica, ya que los finales de éstas son tan nefastos y tienen una forma de marcharse tan horrible y triste, que lo único que aprendes es a saber lo que no quieres y que no es más que otra persona como ellas, aunque aprender algo así, a veces, ya es mucho.

A una persona tóxica desearás olvidarla para siempre, borrarla de todos los recuerdos de tu vida, en cambio, a una persona mágica no podrás olvidarla jamás, te ha dado tanto a cambio de tan poco, enseñarte el significado amplio de la palabra gratitud, hace que merezca estar en tus recuerdos para siempre.

Algo maravilloso en el amor, es que las personas mágicas te quieren como a tí te gusta, es un amor sincero, honesto, directo, intenso, aquí no hay cabida para los engaños, para jugar al escondite y no tienes que aprender a leer entre líneas, no hay un doble mensaje en todo lo que dice. Aunque el rasgo que más brilla de estas personas, es que son increíblemente honestas en una relación; no necesitan ser exigentes de forma enfermiza con su pareja, hasta dejarla casi sin fuerzas. Con ellas no tienes que escalar un muro alto de piedra para llegar a su corazón, ni están cubiertas por una armadura impenetrable que tendrás que pinchar a cada demostración de amor que ofreces, para saber si se ha ablandado. Ellas te abren su corazón desde el minuto uno y te aceptan tal como eres, por lo que la confianza es absoluta en todo este recorrido. No se trata de una competición o una demostración de amor continuo para que al fin te acepte, se trata de compartir los grandes momentos entre los dos, de unirse cada uno con su mitad y formar algo grande para compartir al unísono.

“Hay personas mágicas, te lo juro. Las he visto, se encuentran escondidas por los rincones del planeta. Disfrazadas de normales. Disimular es su especialidad. Procurando comportarse como los demás. Por eso, a veces, es tan difícil encontrarlas, pero cuando las descubres ya no hay marcha atrás. No puedes deshacerte de su recuerdo. No se lo digas a nadie, pero dicen que su magia es tan fuerte que si te tocan una vez, te atrapan para siempre“

Todos alguna vez hemos encontrado en nuestras vidas estos dos tipos de personas.  Decir lo contrario es mentir, y puedo asegurar que después de una persona venenosa, siempre aparece una persona mágica. Pero para que esto ocurra, uno tiene que estar curado del todo de los estragos que ha dejado esa persona dañina, porque si no lo estás, todo lo que venga después solo serán malas imitaciones de personas mágicas y dejarán una sensación agridulce a tu vida. Curarse solo puede hacerlo uno, lo mismo que ser feliz, solo uno puede encontrar la felicidad en uno mismo, jamás se puede encontrar la felicidad en otra persona. Las personas mágicas no curan tu corazón desgarrado por una persona ponzoñosa, las personas mágicas, cuando estés bien, aparecerán en tu vida sin buscarlas y te mostrarán el camino, para darte a entender que en el mundo hay personas maravillosas en las que confiar y que te esperan para acompañarte en una nueva aventura. En definitiva, ellas te devuelven la confianza y consiguen que puedas volver a fiarte una vez más y harán que perdones todo ese rencor que tienes dentro por lo que te han hecho, que te olvides de todo lo malo, para centrarte sólo en lo bueno y te pedirán, sin necesidad de decir ni una palabra al respecto, que te quedes con los buenos momentos de esas historias truculentas. Con ellas siempre hay espacio para la esperanza.

Amigos y amigas lectores, yo he conocido en mi último viaje a Chile a una persona mágica, fue en la Patagonia y casi sin esperarlo, allí, a medio camino entre Puerto Natales y Calafate, bajo la sobra de aquellas montañas nevadas que resguardaban impresionantes valles de glaciares, llené de aire fresco mis pulmones y comencé a gritar rodeado de aquel vacío emocional, lo primero que oí fue la voz de mi eco que retumbaba y venía de vuelta al chocar entre aquellas inmensas paredes kilométricas de piedra y lo siguiente que escuché fue su voz diciéndome:

-Llevo tanto tiempo esperándote.

-Ya somos dos -le contesté.

Para Caren.

 

Jordi Cicely

Canción para escuchar en bucle: Chocolate – The 1975

Aventurero, curioso, emocional superlativo, romántico, caótico, tozudo, insensato, sensible, tenaz, persistente, impulsivo, vital...soñador...viajero incansable, amante pasional, escritor espontaneo, amigo infranqueable...mis pasiones, la música (la Psicodelia, Sixties, el Brit Pop, Queen y Freddie Mercury, el Indie, el Shoegazing), la literatura, los relatos, la Generación Beat de Jack Kerouac, los poemas de Rimbaud, los viajes por el mundo, cinco ciudades (Braga, Londres, Brighton, La Habana y Hong kong), el cine de Godard y Larry Clarck, la Nouvelle Vague, la serie Doctor en Alaska, el pueblecito de Cicely, el movimiento Mod, el British style, el budismo, la noche en silencio, Latinoamerica, las chicas misteriosas, la vida...que es un suspiro. Solamente una cosa más: Si quieres perderme, sólo tienes que mentirme.

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